Capasu sostiene que el reajuste del salario mínimo tendrá mayor incidencia en los costos operativos y podría trasladarse gradualmente a precios.

El presidente de la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu), Gustavo Lezcano, afirmó que el reciente incremento de los combustibles tendrá un efecto moderado sobre los precios de los productos, aunque advirtió que el reajuste del 5 % del salario mínimo ejercerá una presión mayor sobre los costos operativos del sector. El gremio también alertó sobre una desaceleración del consumo en las últimas semanas, en un contexto de menor dinamismo comercial.

Salario mínimo presiona la estructura de costos

Lezcano explicó que el principal componente del costo operativo de los supermercados es la mano de obra, por lo que el ajuste del salario mínimo tendrá una incidencia directa sobre la actividad.

«Convengamos que también tenemos un reajuste del 5 por ciento del salario, eso va a sentirse a partir de este mes. Yo creo que va a haber un impacto«, manifestó.

El titular de Capasu detalló que aproximadamente el 60 % de los costos del supermercadismo corresponde al pago de salarios, por lo que cualquier modificación en la remuneración mínima repercute sobre la estructura financiera de las empresas.

Además, señaló que el incremento salarial también se refleja en los servicios contratados por el sector, debido a que otros proveedores ajustan sus tarifas para absorber el mayor costo laboral.

Combustibles tendrían un efecto moderado sobre los precios

Respecto al incremento de los combustibles anunciado por emblemas privados, Lezcano consideró que su incidencia sería menor en comparación con el reajuste salarial.

El dirigente recordó que los supermercados actúan como tomadores de precios y que la evolución de los costos dependerá del comportamiento de toda la cadena de abastecimiento.

«Nosotros somos tomadores de precio y vamos a ver cómo eso se va comportando«, indicó, al referirse a la posibilidad de ajustes graduales en algunos productos.

Consumo pierde dinamismo en el segundo semestre

El presidente de Capasu también advirtió que el consumo muestra señales de desaceleración desde el mes pasado, una tendencia que se refleja incluso en promociones que no lograron el volumen esperado de ventas.

Como ejemplo mencionó las ofertas aplicadas durante varios fines de semana consecutivos en cortes de carne vacuna, las cuales no generaron el impulso comercial previsto.

Según explicó, agosto y septiembre históricamente representan meses de menor movimiento para el comercio, por lo que el sector enfrenta un escenario de menor demanda mientras absorbe el incremento de sus costos operativos.

Supermercados representan una parte del consumo masivo

Lezcano recordó que los supermercados concentran entre 25 % y 30 % del consumo masivo en Paraguay, mientras que la mayor parte de las compras continúa realizándose en despensas y comercios de barrio.

En ese sentido, sostuvo que el sector suele quedar expuesto a las críticas por los aumentos de precios, aunque remarcó que buena parte del mercado opera fuera de las grandes cadenas.

El dirigente concluyó que la evolución de los precios dependerá de la combinación entre los mayores costos laborales, el comportamiento de los combustibles y la demanda durante los próximos meses, factores que definirán el desempeño del comercio minorista en el segundo semestre.

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